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Seguridad en la nube: AWS, Azure y Google Cloud

La nube es segura; su configuración no necesariamente. Revisamos cómo quedó armado su entorno en AWS, Azure o Google Cloud, corregimos lo que expone datos y dejamos monitoreo continuo.

Qué pasa si no se hace

Las filtraciones en la nube casi nunca ocurren porque el proveedor falle. Ocurren por configuración: un repositorio de archivos público, una base de datos accesible desde internet, una llave de acceso guardada en el código o un usuario con permisos de administrador que solo necesitaba leer un reporte.

El modelo de responsabilidad compartida dice que el proveedor asegura la infraestructura y el cliente asegura lo que pone encima. Esa segunda mitad es la que casi nadie revisa después de migrar.

Qué hacemos, paso a paso

  1. 01

    Inventario

    Levantamos todo lo que existe en la cuenta: servicios activos, almacenamiento, bases de datos, usuarios y llaves. Es frecuente encontrar recursos olvidados que siguen facturando y siguen expuestos.

  2. 02

    Auditoría de configuración

    Comparamos la configuración real contra las buenas prácticas del proveedor y los estándares CIS: cifrado, respaldos, registros, redes y exposición pública.

  3. 03

    Identidades y accesos

    Revisamos quién puede hacer qué. Aplicamos privilegio mínimo, activamos segundo factor y eliminamos llaves y usuarios que no deberían existir.

  4. 04

    Corrección

    Aplicamos los cambios de forma ordenada, coordinados con el equipo de la empresa para no interrumpir la operación, y documentamos cada ajuste.

  5. 05

    Monitoreo continuo

    Dejamos alertas para configuraciones peligrosas, accesos inusuales y cambios de permisos, con revisión periódica de nuestro equipo.

Qué recibe

  • Inventario completo de recursos y de su exposición a internet
  • Informe de configuración con hallazgos priorizados por riesgo
  • Matriz de identidades y permisos, antes y después
  • Correcciones aplicadas y documentadas
  • Alertas de seguridad configuradas e informe periódico

Cuándo lo necesita

  • Migraron a la nube y nunca hicieron una revisión de seguridad posterior
  • Varias personas comparten la cuenta de administrador del entorno cloud
  • Hay llaves de acceso dentro del código o en repositorios
  • No saben con certeza qué información está en almacenamiento público
  • La factura del proveedor sube sin explicación clara

Preguntas frecuentes

¿La nube es más segura que un servidor propio?

La infraestructura de un proveedor grande suele estar mejor protegida que un servidor en oficina, pero la seguridad del contenido depende de cómo se configure. La mayoría de los incidentes en la nube son errores de configuración del cliente, no fallas del proveedor.

¿Qué es el modelo de responsabilidad compartida?

El modelo de responsabilidad compartida es el reparto de obligaciones entre el proveedor de nube y el cliente. El proveedor responde por la seguridad de la infraestructura física y del servicio; el cliente responde por la configuración, los permisos, los datos que sube y las aplicaciones que instala.

¿Trabajan con AWS, Azure y Google Cloud?

Sí, con los tres, y también con entornos mixtos donde parte de la operación sigue en servidores propios. El equipo cuenta con certificaciones AWS Security y AZ-500.

¿Cuánto toma una auditoría de seguridad en la nube?

Entre una y dos semanas para un entorno mediano, incluyendo el informe. La corrección posterior depende de cuántos hallazgos haya y de la ventana de cambios que tenga la empresa.

Hablemos de su caso

La reunión de alcance y el diagnóstico inicial no tienen costo. De ahí sale una propuesta cerrada, sin sorpresas.